
En este blog trataremos, de una forma personal y subjetiva, ciertos aspectos relacionados con el cine de culto. Actores, directores, películas, corrientes artísticas y como no, las sensaciones, motivaciones y características que hacen que determinadas obras, determinados pedazos de cultura filmográfica, se conviertan en algo distinto a una vulgar película, adquiriendo ese elevado título de “Cult film”. Existen innumerables factores que nos servirán para analizar este fenómeno artístico, y en parte espiritual, que ha dotado de un bizarro halo de misterio a estas obras, por lo que tan sólo tomaremos algunos, guiándonos exclusivamente por nuestro gusto personal. Antes de comenzar, aprovecharemos este breve primer post para tratar de definir qué es el cine de culto:
Según el historiador Antonio Carrasco Rodríguez los filmes de culto son aquellas películas con más o menos méritos, , películas de carácter minoritario, que han tenido éxito entre determinados sectores del público. Películas que suelen tener algún atractivo especial; filmes rompedores, extraños, excéntricos o surrealistas, con personajes muy peculiares y argumentos controvertidos. Puede que a primera vista esta definición resulte imprecisa, etérea, pero no obstante es una completa evocación de lo que implica ser una obra de culto. Vemos que habla de un atractivo especial, y está en lo cierto, ya que la mayoría de estas obras han implicado una ruptura con los cánones vigentes, siendo controvertidas por su técnica, por su ritmo narrativo, su orden temporal, o por su temática. Estas obras suelen ser singulares en sus planteamientos y es así como atraen a un grupo concreto de fans. Es más, si hay algo que caracteriza a estas obras de una forma indiscutible es que tienen un grupo de seguidores acérrimos, en algunos cosas de auténticos fans obsesivos. Célebres son los casos de los míticos frikis de Star Wars y su enfrentamiento con Star Trek, o los casos más serios de peleas callejeras al más puro estilo Fight Club o A Clockwork Orange.
Algunas, y no pocas, de estas obras han sido obras que en su momento no se les prestó la debida atención, fueron despreciadas por el público y la crítica o simplemente eran incomprendidas. Por ello no es de extrañar que muchas de ellas tuvieran poca taquilla en el cine y sin embargo, años después, vendiesen innumerables VHS y DVDs, así que se puede decir que suelen ser películas que con el cambio de mentalidad son revalorizadas. Reservoir Dogs, Donnie Darko, Fight Club, son algunos ejemplos. Otras incluso eran películas de serie B como Carnival of Souls , Night of the Living Dead, Pink Flamingos, Basket Case, The Evil Dead, La matanza de Texas, Ken Park, y algún Spaghetti Western del estilo Hasta que llegó su hora o, la según Tarantino mejor película de la historia, El Bueno el Feo y el Malo.
De todas formas no todas las obras de culto son de cine independiente o (inicialmente) fracasos comerciales. Todos conocemos Alien, Star Wars, 2001: Una odiea en el espacio, La naranja mecánica, Grease, Taxi Driver, The Godfather, Scarface...En fin, ya saben por donde van los tiros. Hay gente que no duda en calificar al cine de culto como cine marginal, de baja calidad, a veces también denominado caspa, que significa que este cine no es si no una válvula de escape para resentidos de la vida que se regocijan con vísceras. Estos planteamientos los hemos descartado, porque nuestra materia no se centra tanto en discutir qué es concretamente esta corriente ni qué películas pertenecen o no a la misma. Es más, para sacarnos de dudas analizaremos la palabra culto, y entenderemos a qué se refiere esta categoría. De entre sus muchos significados, pues es una palabra polisémica, culto según la RAE puede significar con cultura de estilo, honor que se tributa religiosamente a lo que se considera divino o sagrado, admiración afectuosa de que son objeto algunas cosas. Estas tres definiciones de la palabra resumen lo dicho antes, es decir, son filmes con estilo, a los que se rinde tributo, y a los que se admira afectuosamente. Sin duda esta definición limpia, fija y da esplendor.
Como ya precisamos al principio, nosotros nos guiaremos por nuestro instinto de aficionados, lo cual implica que lo que digamos no es una verdad absoluta, si no una opinión que puede ser contrastada por cualquiera. La perspectiva que preferimos utilizar para definir este cine es una perspectiva un tanto... mística, por decirlo de algún modo, con la que podríamos expresar que el cine de culto es ese cine con un “algo”, un suspiro de clase, de estilo, una magia que hace que por mucho que veas Alguien voló sobre el nido del cuco te siga asomando al final del filme una lagrimilla, que se te hinche el pecho con Taxi Driver, o que te “emparanoies” con Réquiem por un sueño. El cine de culto es para nosotros la créme de la créme del séptimo arte, y de ello nos disponemos a hablar.
El marido perfecto, sin duda.
Un tipo entrañable.
Monty Python tiene un humor bastante superior. No como los Morancos... qué pardillos...
Yo fui incapaz de acabar de ver esta "tremenda machada" de Larry Clark, recomiendo más "Al final del edén" con John Woods.
De las mejores escenas cómicas del cine.
¡Este es el Millán Astray de USA!
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