
Cuando hablamos de Smoke, hablamos de vidas anónimas, de amistad, de soledad, de intimidad... En definitiva, hablamos de la realidad en toda su dramática amplitud. En el mismo lugar, a la misma hora... ¿Dos fotos desde la misma perspectiva expresan lo mismo? Wayne Wang nos explica que no a través de los ojos de Auggie Wren, el personaje principal, eje sobre el cual se une y fluye la vorágine de hechos.
Basada en una novela de Paul Auster, Cuento de Navidad de Auggie Wren, Smoke es una adaptación que narra la historia de un dependiente que cada mañana, precisamente a las ocho en punto, toma una fotografía de su particular mundo, una tienda de tabacos situada en la esquina entre la Calle 3 y la Octava Avenida de Brooklyn . Esta pequeña anécdota fue el germen del guión de Smoke, la primera aventura cinematográfica de Paul Auster, que escribió para el realizador Wayne Wang.
En torno a este microcosmos situado en el corazón del Brooklyn de 1987 se desarrollan las pequeñas historias de un puñado de personajes solitarios cuyas vidas parecen estigmatizadas por el destino: El escritor Paul Benjamin, que trata de recomponer su vida tras la muerte de su esposa por culpa de una bala perdida en un atraco; el joven Rashid Cole, que trata de encontrar a su padre; Cyrus Cole, que vive la amputación de su mano derecha como un castigo divino; o el propio Auggie Wren, que guarda en su pasado algunos secretos de los que no está del todo orgulloso.
Basada en una novela de Paul Auster, Cuento de Navidad de Auggie Wren, Smoke es una adaptación que narra la historia de un dependiente que cada mañana, precisamente a las ocho en punto, toma una fotografía de su particular mundo, una tienda de tabacos situada en la esquina entre la Calle 3 y la Octava Avenida de Brooklyn . Esta pequeña anécdota fue el germen del guión de Smoke, la primera aventura cinematográfica de Paul Auster, que escribió para el realizador Wayne Wang.
En torno a este microcosmos situado en el corazón del Brooklyn de 1987 se desarrollan las pequeñas historias de un puñado de personajes solitarios cuyas vidas parecen estigmatizadas por el destino: El escritor Paul Benjamin, que trata de recomponer su vida tras la muerte de su esposa por culpa de una bala perdida en un atraco; el joven Rashid Cole, que trata de encontrar a su padre; Cyrus Cole, que vive la amputación de su mano derecha como un castigo divino; o el propio Auggie Wren, que guarda en su pasado algunos secretos de los que no está del todo orgulloso.

Smoke supuso el primer éxito en Estados Unidos para el director Wayne Wang (El club de la buena estrella), que consiguió recrear brillamente el espíritu de las novelas de Paul Auster. Tanto Wang como el actor Harvey Keitel, que interpreta a Auggie Wren en la cinta, obtuvieron sendos premios especiales del jurado en el Festival de Berlín, en febrero de 1995. Meses después, Paul Auster ganaría un Independent Spirit Award por su guión para la cinta.
Smoke reúne todas las condiciones para ser una película de culto. Es una película de cine de autor, poco barroca, oscura, filosófica, de bajo presupuesto... Pero ante todo, es una película que da su particular visión de este baile de máscaras que llamamos mundo, es decir, de la realidad. Este universo que muestra Smoke, o mejor dicho y hablando en plata, este mundillo de los tugurios y suburbios neoyorquinos me hizo comprender una cosa: El mundo es como un pitillo, una vez que lo enciendes se va consumiendo irrevocablemente, y por eso, quieres disfrutarlo hasta la última calada. ¿Cuánto pesa el humo? Eso depende de la intensidad con la que des esas caladas, esas decisiones, que dirigen tu vida. El humo son tus recuerdos, que flotan diluyéndose difusos en la nada, la colilla y la ceniza es lo que no supiste aprovechar. Fuma despacio, pero intensamente.

Tom Waits - Innocent when you dream: Qué mejor hablar de un sueño, cuando hablamos de la vida.
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