El detective Somerset y detective Mills, dos mismos conceptos para tan desigual desarrollo y John Doe, quizá, una mezcla de ambos. Estos son los principales personajes de la gran obra de David Fincher. Los siete pecados capitales y un “elegido” para castigarlos, esto es se7en.
La gran obra efectuada por John, un despiadado a la vez que paciente ser, es lo que posiblemente una vez vista la película haga que muchos de nosotros actuemos con mas cuidado en este mundo del que Somerset aprendió que no se puede dejar solo
“..el mundo es un buen lugar por el que merece la pena luchar, estoy de acuerdo con la segunda parte” (Estas son las últimas palabras de Somerset). Gran parte de la película critica de alguna manera este baile de máscaras en el que vivimos, y en cierta manera es verdad que el señor Fincher quiere que así parezca, pero ¿tan malo es? ¿puede ser posible que solo nos quede la biblioteca, la literatura, un mundo de sueños incluso de fantasía para poder sobrevivir, para poder ser feliz?
Seguramente David Fincher no quiera poner a John como “salvador”, tampoco querrá que pensemos que eso es lo que hace falta para que todo vaya mejor, lo que si afirmo es que quiere que pensemos, si, tú también, en como cambiar el mundo ¿qué como cambiar el mundo? Una vez me contaron la siguiente historia;
“Un gran científico llevaba mucho tiempo en el sótano de su casa investigando para dar con una formula la cual cambiaría el mundo, haría del mundo un buen sitio par
a vivir.
Cierto día, su hijo de seis años bajó donde estaba su padre para jugar con él, el padre le pidió que no le molestara que estaba en cosas muy importantes, pero el niño no hacia caso, quería jugar con su padre, ya desesperado el padre decidió coger una hoja de papel de periódico que había encima de la mesa cuyo dibujo era un mapa del mundo, lo partió en muchos trocitos y le dijo a su hijo que lo hiciera , pensando que este trabajo le llevaría tiempo al niño y así, por fin le dejaría en paz.
Para su sorpresa a los cinco minutos el niño le dijo que ya estaba, incrédulo el padre se giró y miró hacia la hoja rota en cientos de pedacitos, efectivamente el puzzle estaba completado, -hijo, tu nunca habías visto un mapa del mundo, ¿cómo has conseguido completar el puzzle?- preguntó el padre, a lo que el hijo le respondió; - es verdad que nunca había visto eso, pero en el otro lado de la hoja había una foto de un hombre que si sabia lo que era, y pensé que si arreglaba al hombre también arreglaría al mundo.”
No nos compliquemos, la cosa tampoco es tan difícil, como os acabo de mostrar un niño de seis años fue capaz de solucionar la gran pregunta, tu y yo también somos capaces.

¿Merece la pena luchar por este mundo? Como Somerset, estoy seguro de que si.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada